Siemens Energy ha publicado sus resultados financieros del tercer trimestre para el año fiscal 2026 (desde el 1 de octubre de 2025 hasta el 30 de septiembre de 2026). Su filial de energía eólica, Siemens Gamesa, obtuvo resultados mixtos. Después de años de pérdidas, la división de fabricación de turbinas ha vuelto a ser rentable trimestralmente, pero el volumen de sus pedidos recién firmados sufrió una grave caída interanual del 79 por ciento.

Suerte mixta: punto de inflexión rentable y estancamiento en la recepción de pedidos
Las cifras financieras ponen al descubierto el difícil panorama empresarial de Siemens Gamesa. Impulsados por el aumento de las entregas de energía eólica marina, los ingresos de la división aumentaron un 13,5% hasta los 2.740 millones de euros. El beneficio antes de partidas especiales alcanzó los 75 millones de euros, lo que supone una exitosa recuperación de las pérdidas.
Sin embargo, las entradas de nuevos pedidos pintaron un panorama sombrío. Los pedidos trimestrales totalizaron apenas 1.050 millones de euros, una fuerte caída con respecto a los 4.890 millones de euros registrados en el mismo trimestre del año anterior. La compañía explicó que la caída se debió a la ausencia de importantes adjudicaciones de contratos de energía eólica marina durante el período. Describió la desaceleración como una fluctuación cíclica en lugar de una contracción de la demanda fundamental del mercado.
Rivalidad industrial: llamados a los gigantes europeos a unirse en medio de la competencia china
Los fabricantes europeos de equipos originales se encuentran bajo una intensa presión competitiva impulsada por los costes por parte de los proveedores chinos de turbinas. Se han hecho más fuertes los llamados a que las empresas regionales de turbinas eólicas unan sus fuerzas. Nordex y su principal accionista, Acciona, fueron los primeros en abogar por la consolidación industrial para crear un campeón industrial europeo comparable a Airbus.
Durante la llamada a inversores posterior a los resultados, el director ejecutivo de Siemens Energy, Christian Bruch, compartió su punto de vista sobre la posible consolidación de la industria.
Cuando los periodistas preguntaron si el grupo consideraría fusiones con los principales fabricantes europeos, incluidos Vestas, Nordex y Enercon, para contrarrestar la competencia de las empresas chinas, Bruch dio una respuesta meditada.
No descartó la consolidación y reconoció la dura realidad comercial. "Un gran número de competidores chinos están entrando en nuestro mercado. Cuando se trata de costos de hardware para turbinas, nos cuesta igualar los precios de oferta. Esa es la realidad que debemos aceptar".
Si bien la empresa sigue siendo receptiva a la consolidación, Bruch también señaló importantes obstáculos prácticos.
La primera barrera reside en la legislación. Las estrictas normas antimonopolio de la Unión Europea crean un escrutinio de alto nivel para cualquier fusión entre fabricantes de primer nivel, lo que hace que sea difícil obtener la aprobación oficial.
Los obstáculos relacionados con las políticas constituyen el segundo obstáculo. Bruch subrayó que la consolidación industrial es mucho más que una elección comercial y equivale a una cuestión política. Los planes de fusiones liderados por empresas difícilmente podrán materializarse hasta que los responsables políticos de la UE introduzcan marcos de apoyo y estrategias claras para el sector nacional de energía eólica. Por lo tanto, la consolidación a gran escala dentro del sector de la energía eólica europea está esperando la aprobación política oficial.
